Capítulo 4: Secretos Cercanos

El lunes por la mañana, Ariana entró a la oficina con su habitual puntualidad y una taza de café en la mano. Los planos apilados sobre su escritorio la esperaban, pero su mente estaba en otra parte: en el mensaje que había recibido del chat durante la noche, en la intensidad que nunca había sentido antes, y en esa mezcla de emoción y miedo que la mantenía despierta.

Jacob, un compañero de Luke en la empresa de logística, apareció en la oficina unos minutos después. Era un hombre reservado, de sonrisa escueta, y con la reputación de ser extremadamente profesional. Nadie habría pensado que fuera capaz de involucrarse en romances; al contrario, hacía años que se había vuelto desconfiado después de que le rompieran el corazón. Ariana y él habían coincidido en reuniones de Kelsey y Luke, y se llevaban bien: compartían intereses en música y películas, pero nunca en temas sentimentales.

—Buenos días, Ariana —saludó Jacob, con esa calma que parecía atravesar cualquier tensión—. ¿Preparada para la revisión de planos?

—Sí —respondió ella, intentando disimular el cosquilleo en el estómago que siempre sentía cuando hablaba con él, sin entender por qué.

Lo que Ariana no sabía era que, al otro lado del edificio, Luke comentaba con Jacob sobre “ese alguien especial” con quien ambos habían estado hablando en los últimos años, sin saber quién era.

—Es extraño —dijo Luke mientras tomaban café—. Ambos están entusiasmados con alguien… pero no tienen idea de quién es. Solo sé que tú pareces feliz cada vez que recibes un mensaje.

Jacob bajó la mirada, intentando contener la sonrisa que amenazaba con escaparse. Nadie sabía que él era, precisamente, ese alguien especial con quien Ariana compartía confidencias desde hacía años. El misterio le daba seguridad: podía conocerla, interactuar con ella a diario, y aun así mantener su anonimato. Tenía miedo de romper el delicado equilibrio de su vida si Ariana descubría quién era.

Ariana, ajena a todo esto, abrió de nuevo el chat cuando regresó a casa esa noche. Sus dedos temblaban ligeramente mientras escribía:

"Siento que esta conversación nos está llevando a un lugar que no sé si quiero explorar…"

Del otro lado, Jacob escribió:

"No tienes que tener miedo. Solo confía un poco, como siempre lo haces."

Era curioso: la confianza que Jacob había perdido años atrás, después de que alguien le rompiera el corazón, ahora se manifestaba en un mundo digital donde podía protegerse mientras se acercaba lentamente a Ariana.

Mientras tanto, Kelsey observaba a Ariana desde la cocina, con su habitual sonrisa protectora, y Luke compartía en voz baja su propia intriga: no sabía que Ariana hablaba con Jacob, ni que Jacob era precisamente la persona que él conocía todos los días. Solo sabía que ambos estaban ilusionados y que, tarde o temprano, la verdad cambiaría las reglas del juego.

Ariana, mientras tanto, se recostó en su sillón y sonrió ante la pantalla iluminada. No sabía que el mundo y las personas a su alrededor estaban mucho más cerca de su corazón de lo que ella imaginaba. Solo sabía que aquella conexión era única y que, quizá, estaba a punto de cambiarlo todo.


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